Versículo de la Palabra de Dios

VERSÍCULO DE LA PALABRA DE DIOS:
"A los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" Jn 1, 12
La identidad del cristiano: SOY HIJO DE DIOS

"Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer." (Jn 15, 15)
Otro rasgo del cristiano: SOY AMIGO DE CRISTO

"Justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;" (Rm 5, 1) Un tercer rasgo del cristiano: HE SIDO JUSTIFICADO

jueves, 17 de agosto de 2017

LA INCOHERENCIA DEL SABIO SALOMÓN

En el primer libro de Reyes                     capítulo 11 versículos del  1 al 13

Salomón tuvo 700 esposas con rango real y 300 concubinas. Muchas de ellas extranjeras, mujeres de la naciones con las que El Señor Había prohibido a los israelitas establecer relaciones matrimoniales porque seguramente harían que sus corazones se desviaran hacia sus dioses; el corazón de Salmón no se había entregado  por completo al Señor, su Dios. Rindió culto a Astarté y a Milcom, construyó un santuario a Quemós y otro a Moloc, ídolos paganos.

El Señor Dios de Israel, se enojó con Salomón porque su corazón se había apartado de Él que se le había aparecido dos veces y que le había ordenado no rendir culto a otros dioses. A partir de Salomón el reino de Israel quedo divido en dos.

REFLEXIÓN. No basta hacer lo que Dios quiere, también hay que dejar de hacer lo que Dios prohibe;                                     Deuteronomio 2, 10 "No ararás con buey y con asno juntamente".                                                                                     La prohibición sigue vigente: "No os unáis en yugo desigual"   2 Corintios 6, 14-16

martes, 15 de agosto de 2017

Bajo sus alas

Bajo sus alas

2017-08-15

Leer: Salmo 91
La Biblia en un año: Salmos 91–93; Romanos 15:1-13
Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro… (v. 4).
Cuando pienso en la protección, no suelo pensar en las plumas de un ave. Pero, aunque estas pueden parecer una forma frágil de protección, las apariencias engañan.
Las plumas de las aves son un ejemplo maravilloso del diseño de Dios. Tienen una parte suave y una esponjosa. La parte suave tiene puntas rígidas con pequeños ganchos que se entrelazan como los dientes de un cierre. La parte esponjosa le da calor al ave. Juntas, ambas partes protegen al pájaro del viento y la lluvia. Sin embargo, como los pichones están cubiertos de una pelusa y sus plumas no se han desarrollado del todo, la madre tiene que cubrirlos con sus propias plumas para protegerlos del viento y la lluvia.
La imagen de Dios que nos cubre «con sus plumas» en el Salmo 91:4 y en otros pasajes (ver Salmo 17:8) proporciona consuelo y protección. Nos viene a la mente una madre pájaro que cubre a sus pequeños con sus plumas. Al igual que un padre cuyos brazos son un refugio seguro de una tormenta o una herida, la presencia reconfortante de Dios proporciona seguridad y protección de las tormentas emocionales de la vida.
Aunque atravesemos problemas y angustias, podemos enfrentarlos sin temor, siempre y cuando miremos a Dios. Él es nuestro «refugio» (91:2, 4, 9 LBLA).  LW
Padre, gracias por ser más grande
que cualquiera de mis temores.
 

Cuando el temor borra la esperanza, Dios es nuestro refugio siempre presente.

lunes, 14 de agosto de 2017

AMOR POR LOS NIÑOS

Amor por los niños

2017-08-14
La Biblia en un año: Salmos 89–90; Romanos 14
… Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí… (Mateo 19:14 LBLA).
Thomas Barnado entró a la escuela de medicina del Hospital de Londres en 1865, soñando con ser un médico misionero en China. Pronto, descubrió una necesidad desesperada ahí mismo frente a su casa: cantidades de niños sin hogar. Barnado decidió hacer algo y creó hogares para niños indigentes, rescatando a 60.000 pequeños de la pobreza y una posible muerte prematura. El teólogo y pastor John Stott afirmó: «Hoy podríamos llamarlo el patrono de los niños de la calle».
Jesús dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños» (Mateo 19:14 NTV). Imagina la sorpresa de las multitudes (y de los mismos discípulos de Jesús) al escuchar esta declaración. En la antigüedad, no se les daba valor a los niños. Sin embargo, Jesús los recibió, los bendijo y los valoró.
Santiago, un escritor del Nuevo Testamento, desafió a los seguidores de Cristo: «La religión pura y verdadera […] consiste en ocuparse de los huérfanos […] en sus aflicciones» (Santiago 1:27 NTV). Hoy, niños de todo nivel social, etnia y ambiente familiar están en riesgo de ser víctimas de abandono, tráfico humano, abuso, drogas y más. ¿Cómo podemos honrar al Padre mostrando su cuidado por estos pequeños? — Bill Crowder

Señor, queremos honrarte mostrando amor por los niños.

viernes, 11 de agosto de 2017

… Y comerás y te saciarás, y bendecirás al Señor tu Dios por la buena tierra que te habrá dado… (v. 10).

En Australia, puede llevar horas conducir entre dos ciudades, y la fatiga puede generar accidentes. Así que, en épocas con mucho tránsito, se crean paradas de descanso en las principales autopistas, donde ofrecen café gratis.
Una vez, nos detuvimos con mi esposa y fuimos a pedir nuestro café. Una asistente me entregó las dos tazas y me pidió dos dólares. Al parecer, en esta parada, solo el conductor recibía café gratis; los pasajeros pagaban. Molesto, le dije que era una publicidad engañosa, pagué y me fui. De regreso en el auto, mi esposa señaló mi error: Había transformado un regalo en un derecho, y estaba siendo desagradecido. Ella tenía razón.
Cuando Moisés guió a los israelitas a la tierra prometida, los instó a ser agradecidos (Deuteronomio 8:10). Gracias a las bendiciones de Dios, la tierra era abundante, pero con facilidad, podían tratar esta prosperidad como algo que merecían (vv. 17-18). Entonces, los judíos desarrollaron la práctica de dar gracias por cada comida, por más pequeña que fuera. Para ellos, era un regalo.
Regresé donde estaba la mujer y le pedí disculpas. Una taza gratis de café era un regalo que no merecía… algo por lo cual estar agradecido. — Sheridan Voysey

Bendito seas, Señor, nuestro Dios, Rey del universo, que has creado el pan que sale de la tierra. (Oración judía antes de cada comida)
Demos gracias a Dios por incluso los regalos más pequeños.
Pregunta: "¿Está mal tener imágenes de Jesús?"

Respuesta: 
Cuando Dios dio su ley a la humanidad, empezó con una declaración de quién es Él: "Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto", (Éxodo 20:2) con la advertencia de que Israel no debía tener ningún otro Dios sino Él. Enseguida Él añadió la prohibición de hacer cualquier imagen de cualquier cosa "que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra", (Éxodo 20:4) con la finalidad de adorarlos o de inclinarse a ellos. Lo fascinante de la historia del pueblo judío es que desobedecieron este mandamiento más que cualquier otro. Una y otra vez, se hicieron ídolos para representar dioses y los adoraron, empezando con el becerro de oro durante el tiempo que Dios estaba escribiendo los Diez Mandamientos a Moisés (Éxodo 32). La adoración de los ídolos no sólo alejó a los israelitas del Dios vivo y verdadero, sino que los condujo a todo tipo de pecados, incluyendo la prostitución del templo, orgías, e incluso el sacrificio de niños.

Por supuesto, el simple hecho de tener una imagen de Jesús en el hogar o en la iglesia, no significa que las personas están practicando la idolatría. Es posible que un retrato de Jesús o un crucifijo puedan convertirse en un objeto de adoración, en cuyo caso el adorador tiene la culpa. Pero no hay nada en el Nuevo Testamento que prohíba específicamente a un cristiano el tener una imagen de Jesús. Esta imagen podría muy bien ser un recordatorio para orar, para volver a centrarse en el Señor, o para seguir las huellas de Cristo. Pero los creyentes deben saber que el Señor no puede ser reducido a una imagen bidimensional y que la oración o la adoración no se ofrecen a una imagen. Una imagen nunca será una imagen completa de Dios, ni de mostrar con precisión su gloria; nunca debe ser un sustituto de cómo vemos a Dios o profundizar en nuestro conocimiento de Él. Y, por supuesto, incluso la más bella representación de Jesucristo no es nada más que la idea de un artista de cómo era el Señor.

Así que, no sabemos cómo era Jesús. Si para nosotros fuera importante el saber los detalles de su apariencia física, Mateo, Pedro y Juan, sin duda nos hubieran dado una descripción exacta, al igual que los propios hermanos de Jesús, Jacobo y Judas. Sin embargo, estos escritores del Nuevo Testamento no ofrecen detalles acerca de los atributos físicos de Jesús. Nos queda a nuestra imaginación.

Nosotros ciertamente no necesitamos una imagen para mostrar la naturaleza de nuestro Señor y Salvador. Sólo tenemos que mirar su creación, tal como se nos recuerda en el Salmo 19:1-2: "Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría". Además, debemos tenerlo siempre a Él delante nuestro, como los redimidos del Señor, santificados y justificados por su sangre derramada en la cruz. 

La Biblia que es la Palabra de Dios, también está llena de descripciones no físicas de Cristo, que captura nuestra imaginación y emociona nuestras almas. Él es la luz del mundo (Juan 1:5); el pan de vida (Juan 6:32-33); el agua viva que sacia la sed de nuestras almas (Juan 4:14); el sumo sacerdote que intercede por nosotros ante el Padre (Hebreos 2:17); el buen Pastor que da su vida por sus ovejas (Juan 10:11, 14); el Cordero perfecto de Dios (Apocalipsis 13:8); el autor y consumador de nuestra fe (Hebreos 12:2); el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6); y la imagen del Dios invisible (Colosenses 1:15). Ese salvador es más hermoso para nosotros que cualquier trozo de papel colgado en la pared.

En su libro Cordón De Oro, la misionera Amy Carmichael, habla de Preena, una joven indígena que se convirtió en cristiana y vivió en el orfanato de la señorita Carmichael. Preena nunca había visto una imagen de Jesús; en su lugar, la señorita Carmichael oró para que el Espíritu Santo revelara a Jesús a cada una de las niñas, "¿quién sino el divino puede mostrar al divino?" Un día, Preena recibió un paquete desde el extranjero. Ella lo abrió muy emocionada y sacó una imagen de Jesús. Preena inocentemente preguntó quién era, y cuando le dijeron que era Jesús, estalló en lágrimas. Le preguntaron: "¿Cuál es el problema?", "¿Por qué estás llorando?" La respuesta de la pequeña Preena lo dice todo: "Pensé que Él era mucho más hermoso que esto" (página 151).

miércoles, 9 de agosto de 2017

Miércoles, 8ª Sem. TRINIDAD; 1º Crón 29, 10-28

Miércoles 9 de Agosto de 2017; 8ª Sem. TRINIDAD; 1º Crón 29, 10-28
v. 10 Así pues he decidido hacer un pacto con el Señor, Dios de Israel para que aparte su ira de nosotros v. 11 por consiguiente, hijos míos, no os deis descanso, porque el Señor os ha escogido para que estés siempre a su disposición y le sirváis y para que le ofrezcáis incienso.
v. 28 La comunidad estaba de rodillas, en actitud de oración, mientras el coro cantaba y los sacerdotes tocaban las trompetas. Todo esto duró hasta que se terminó el holocausto.

martes, 8 de agosto de 2017

Lucas 21, 34-37 
34 »Tengan cuidado y no dejen que sus corazones se hagan insensibles por los vicios, las borracheras y las preocupaciones de esta vida, para que aquel día no caiga de pronto sobre ustedes 35 como una trampa. Porque vendrá sobre todos los habitantes de la tierra. 36 Estén ustedes preparados, orando en todo tiempo, para que puedan escapar de todas estas cosas que van a suceder y para que puedan presentarse delante del Hijo del hombre.
37 Jesús enseñaba de día en el templo, y de noche se quedaba en el monte que se llama de los Olivos. 38 Y toda la gente iba temprano al templo a oírlo.
“Y clamó Asa a Jehová, su Dios, y dijo: Jehová, para Ti no hay diferencia alguna en dar ayuda al poderoso o al que no tiene fuerzas. Ayúdanos, Jehová, Dios nuestro, porque en Ti nos apoyamos y en tu nombre marcharemos contra este ejército.” 2 Crónicas 14:11
Diferencia
Las batallas de la antigüedad siempre fueron terribles. Se ganaba la pelea por aplastamiento. El ejército que más soldados tenía era generalmente el que vencía.  Era tan simple como eso. La vida de un soldado no valía nada.
El pueblo de Israel estaba en un problema muy serio. Un ejército etíope de un millón de soldados avanzaba para atacarlos, y ya estaban muy cerca.
El rey Asa convoca a todas sus tropas y junta quinientos ochenta mil hombres. Apenas la mitad del ejército enemigo. Era una pelea sin esperanzas, no había manera de vencer. Ninguna táctica militar podría lograr una victoria para Israel.
No había aliados a quien llamar, no había manera de conseguir mejores armas, no había chance para lograr un tratado de paz. Solo se podía pelear y perder.
La situación era totalmente desesperante pero en medio de tanta crisis, es sorprendente ver a Asa tranquilo y confiado. En lugar de exasperarse y contagiar el pánico, Asa es un ejemplo de paz. Sus palabras nos dan el secreto de su estado de ánimo. Él confiaba en Dios. Sabía que Dios podía hacer la diferencia. No importaba que el enemigo tenga el doble o el triple de soldados, ni que estuviera solo y sin aliados. Asa sabía que Dios haría la diferencia.
Ora a Dios confiando en su misericordia, y Dios obra destrozando el ejército enemigo, e Israel cosecha una gran victoria, sin pelear. Dios había hecho el milagro de destruir al enemigo.
Puede ser que hoy estés pasando por un momento feo, o que te sientas solo y triste. Quizá no encontrás salida, no hay opciones, el problema parece demasiado grande y no tiene solución, y todo parece muy gris. No te olvides del ejemplo de Asa. Él entregó el problema en las manos todopoderosas de Dios, y confió que Su Solución, que iba a ser la mejor. Dios siempre responde.
No te desalientes, ni te desanimes. Aún en medio del peor de los problemas, Dios puede darte paz. Solo tenés que orar para conseguirlo.
REFLEXIÓN – Dios hace la diferencia.

lunes, 7 de agosto de 2017

Lunes 7 de agosto de 2017, 8º Trinidad. 1Crónicas 22,2-19

David hizo grandes preparativos para la edificación del templo. Luego le dijo a su hijo Salomón que el Señor no le había permitido edificarlo a él porque había derramado mucha sangre en tantas guerras.
v. 11 "Ahora hijo, mío, que el Señor esté contigo y que logres el templo del Señor tu Dios conforme a lo que ha prometido que tú harías v.12 que el Señor te dé inteligencia y sabiduría para que cuando él te encargue el gobierno de Israel, cumplas la ley del Señor tu Dios. v 13 Todo te saldrá bien si procuras cumplir las leyes y disposiciones que el Señor ordenó a Moisés para Israel. ¡Ten valor y firmeza; no te desanimes ni tengas miedo! v. 16 Manos a la obra y que el Señor te ayude. v. 18 18 «El Señor su Dios ha estado con ustedes y les ha dado paz por todas partes, ...
19 Por tanto, hagan ahora el firme propósito de buscar al Señor su Dios. ... "


sábado, 5 de agosto de 2017

Pregunta: "¿Por qué enseñaba Jesús en parábolas?"

Respuesta: 
Se ha dicho que una parábola es una historia terrenal con un significado celestial. El Señor Jesús con frecuencia usaba parábolas como un medio para ilustrar verdades profundas y divinas. Historias como éstas son fácilmente recordadas, las características de los personajes, y el simbolismo rico en significado. Las parábolas eran una forma común de enseñanza en el judaísmo. Antes de cierto punto en Su ministerio, Jesús había empleado muchas analogías gráficas, usando cosas tan comunes que eran conocidas por todos (la sal, el pan, las ovejas, etc.), y su significado era bastante claro en el contexto de Su enseñanza. Las parábolas requerían de más explicación, y en un momento dado de Su ministerio, Jesús comenzó a enseñar utilizando exclusivamente parábolas. 

La pregunta es, ¿por qué Jesús dejaría que la mayoría de la gente se preguntara acerca del significado de Sus parábolas? El primer ejemplo de esto, está en Su relato de la parábola de la semilla y las diferentes clases de suelos donde cae. Antes de que Él interpretara esta parábola, se llevó a Sus discípulos lejos de la multitud. Ellos le preguntaron, “¿Por qué les hablas en parábolas? Y respondiendo Él, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido. Porque a cualquiera que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia; pero a cualquiera que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Por eso les hablo en parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden. Y en ellos se cumple la profecía de Isaías que dice:

"AL OIR OIREIS, Y NO ENTENDEREIS; Y VIENDO VEREIS, Y NO PERCIBIREIS; PORQUE EL CORAZON DE ESTE PUEBLO SE HA VUELTO INSENSIBLE Y CON DIFICULTAD OYEN CON SUS OIDOS; Y SUS OJOS HAN CERRADO, NO SEA QUE VEAN CON LOS OJOS, Y OIGAN CON LOS OIDOS, Y ENTIENDAN CON EL CORAZON, Y SE CONVIERTAN, Y YO LOS SANE. Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen. Porque en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.” (Mateo 13:10-17).

A partir de este momento en el ministerio de Jesús, cuando Él hablaba en parábolas, se las explicaba solo a Sus discípulos. Pero a aquellos que continuamente habían rechazado Su mensaje, eran dejados en su ceguera espiritual para preguntarse sobre su significado. Él hizo una clara distinción entre los que se les había concedido tener “oídos para oír” y aquellos que persistían en su incredulidad – aunque oyendo, pero nunca percibiendo realmente y “siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad.” (2 Timoteo 3:7). A los discípulos se les había dado el don del discernimiento espiritual, por lo que las cosas del Espíritu les eran aclaradas. Por haber recibido la verdad de Jesús, se les dio más verdad. Lo mismo sucede ahora con los creyentes a quienes se les ha dado el Espíritu Santo quien nos guía a toda la verdad (Juan 16:13). Él ha abierto nuestros ojos a la luz de la verdad y nuestros oídos a las dulces palabras de vida eterna. 

Nuestro Señor Jesús entendía que la verdad no es una dulce música para todos los oídos. Simplemente porque hay aquellos que no tienen ni interés ni respeto por las cosas profundas de Dios. ¿Por qué, entonces, hablara Él en parábolas? Porque para aquellos con una genuina hambre de Dios, la parábola es un vehículo tanto efectivo como memorable para la transmisión de las verdades divinas. Las parábolas de nuestro Señor contienen un gran volumen de verdad en muy pocas palabras – y Sus parábolas, ricas en imágenes, no son fácilmente olvidadas. Así que, entonces, una parábola es una bendición para aquellos con oídos dispuestos para oír. Pero para aquellos que tienen el corazón y los oídos embotados, que son lentos para oír, una parábola es también una declaración de juicio.

domingo, 30 de julio de 2017

Pregunta: "¿Debería un cristiano estudiar filosofía?"

Respuesta: 
El estudio de la filosofía tiene que ver con el uso de la argumentación racional y el pensamiento crítico para analizar la forma en que los seres humanos piensan, conocen y perciben el mundo que les rodea, tanto el mundo físico como el mundo abstracto de ideas. Preguntas tales como "¿qué es real?", "¿se puede conocer la verdad?" y "¿qué es la belleza?", son preguntas filosóficas. Para los griegos, la filosofía —philosophia—, fue "el amor a la sabiduría". No hay nada de malo con que un creyente en Cristo Jesús ame la sabiduría (Proverbios 4:6; 7:4), y no hay ningún problema con que un cristiano estudie filosofía. El libro del Eclesiastés es muy filosófico, ya que trata con diferentes filosofías del mundo antes de llegar a la conclusión de que una filosofía que teme y obedece a Dios es la mejor (Eclesiastés 12:13).

Un cristiano cree que todas las preguntas relativas a la vida se pueden contestar por la biblia. Sin embargo, la filosofía es un campo de estudio académico fascinante, y, si la mente de un creyente se inclina hacia ella, el estudio de la filosofía puede ser edificante y resultar beneficioso en las relaciones que uno tenga con el mundo. Una comprensión de las diferentes filosofías de los hombres, es una herramienta valiosa en la evangelización. Pablo fue capaz de atraer a los filósofos en el Areópago, debido a su familiaridad con las escrituras griegas (Hechos 17:28), y citó a un filósofo cretense para dejar algo claro en Tito 1:12.

La fe a menudo se ve como una búsqueda "no-intelectual"; es considerada como algo que se entiende con el espíritu y el corazón y, por lo tanto, no necesita dar sentido a la mente racional. Esta idea se remonta a la antigüedad. La cultura griega que es la cuna de la filosofía, no podía entender el mensaje cristiano, que parecía irracional. La predicación de la cruz era necedad para los griegos, según 1 Corintios 1:23. Pablo aquí da a entender las limitaciones de la filosofía humana. La filosofía del hombre nunca podrá llegar a la verdad de Dios por su propia cuenta.

La sabiduría de Dios se revela al hombre cuando Dios le da la mente de Cristo. Sin la revelación de Dios, el hombre en su estado natural no puede entender las cosas del Espíritu de Dios (1 Corintios 2:14-16). La sabiduría no viene de la mente racional y natural, porque la mente del hombre y su razón están caídas; es decir, están afectadas por el pecado. La sabiduría es algo hermoso, poéticamente descrita como el trabajador que está al lado de Dios mientras él creaba el mundo (Proverbios 8:12-31). Para ser verdaderamente capaz de pensar racionalmente, es necesario introducir una persona a la última fuente de la sabiduría, que es Dios mismo. La fe en Dios no es necedad —aunque es percibida de esa manera por quienes confían exclusivamente en la razón —, es más bien lo que informa la razón. "Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía" (Hebreos 11:3). Por la fe, tenemos acceso a la verdadera sabiduría (Proverbios 3:5-6).

Por un lado, el estudio de la filosofía es totalmente inofensivo, es simplemente una manera de entender los conceptos humanos y aprender a pensar críticamente sobre el mundo. Por otro lado, si una persona no acepta la naturaleza caída del hombre como se revela en las escrituras, la filosofía puede convertirse en la afirmación de la razón del hombre como la última fuente de la sabiduría. Cuando las personas confían en su propio razonamiento para que los lleve a la verdad, ellos mismos se van a extraviar. Por esta razón, el estudio de la filosofía está plagado de peligros; los libros están llenos del razonamiento de los hombres inconversos, y el cristiano debe estar alerta. Aunque la filosofía como un campo de estudio es simplemente una herramienta que se puede utilizar para construir argumentos hermosos y esclarecedores basados en lo que Dios ha revelado de lo que es la verdad, o también se puede utilizar para destruir y confundir una mente caída que confía en sí misma y no en su creador.

martes, 25 de julio de 2017

Lucas 17, 20 ..."El Reino de Dios ya está entre vosotros"

La opción personal de cada uno es que Dios reine en uno mismo. Dios reina allí donde se realiza su voluntad. En Jesucristo, Dios realizó su voluntad, no de forma automática, sino por elección del mismo Señor Jesús, y no con poco esfuerzo, sino con mucho dolor y angustia.

Tú puedes elegir que Dios reine en ti, o que siga reinando el enemigo. (Efesios 2, 1-3) "1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de ESTE MUNDO, conforme al PRINCIPE de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 
3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de NUESTRA CARNE, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás."

No hay tercera opción.

viernes, 23 de junio de 2017

¿CÓMO ESCUCHO Y COMPARTO LA PALABRA DE DIOS? Punto por punto


1. LEO LAS ESCRITURAS:                                                                               
Cada uno tenemos nuestro método personal: Pero si aplicamos el “control de calidad”, que es la forma de mejorar sustancialmente en todo aquello que llevamos a cabo, ese control nos aconsejará que escribamos el método y valoremos en qué medida los llevamos a cabo. Por método entiendo lo que responde a preguntas como ¿En qué lugar leo las Escrituras? ¿A qué hora del día? ¿Con que frecuencia, diaria, dos, tres veces diarias, días alternativos, cuando me apetece? ¿Qué versión de la Biblia leo? ¿Simplemente leo o subrayo, escribo aparte? … 


 2. ESTUDIO LAS ESCRITURAS:                                                                     
También ésta, como las restantes formas complementarias de acercarnos a las Escrituras, es susceptible de aplicarle el “control de calidad” escribiendo cada circunstancia de cómo estudio y evaluando cómo me va. 

Algunas circunstancias de cómo estudiar: ¿Estudio solo, con otros? ¿Tengo guía personal o grupal, o estudio de forma autónoma? ¿La forma autónoma es con guía externa o mí propia guía? ¿Escribo, solo pienso, o grabo? ¿Contrasto con otros mis conclusiones o solamente las comparto?

viernes, 16 de junio de 2017

¿CÓMO ESCUCHO LA PALABRA DE DIOS?

          

1. Leo: Método personal: lugar, hora, frecuencia, 
    versión, subrayo, escribo, resumen.
2. Estudio: Solo, con otros, guía personal, 
    guía externa, escrita, 
    ayuda de otra persona-s.
3. Oro: Alabo, clamo, intercedo, adoro,  
    agradezco, pido, bendigo. 
4. Memorizo: versículos, salmos, himnos, 
    cánticos inspirados, 
    parábolas, relatos.
5. Predico: a una congregación, a mi familia, 
    a personas 
    desconocidas, en redes, a vecinos.
6. Enseño: escuela dominical, seminario, 
    discipulado.
7. Comparto: con hermanos, con amigos, 
    espontáneamente, preparado previamente.
8. Vivo: cómo me transforma, cómo aplico, doy 
    testimonio hablado de lo que obra en mí.