Versículo de la Palabra de Dios

VERSÍCULO DE LA PALABRA DE DIOS:
"A los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" Jn 1, 12
La identidad del cristiano: SOY HIJO DE DIOS

"Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer." (Jn 15, 15)
Otro rasgo del cristiano: SOY AMIGO DE CRISTO

"Justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;" (Rm 5, 1) Un tercer rasgo del cristiano: HE SIDO JUSTIFICADO

lunes, 22 de abril de 2013

Año del cambio

Este año 2013 es para mí un año de cambio interior

¿Por qué seguir siendo gusano si estoy llamado a ser mariposa?

La vida se acerca al final. No soy consciente de padecer una enfermedad terminal, ni alguien me ha anunciado una muerte próxima, pero cuando uno comienza el año 60 de su vida, por lo menos en mi caso particular, puede saber que cómo máximo me quedarán 20 años, ó más probablemente 15, o con toda seguridad los que el Señor quiera.

Diez o quince años de vida pasan a prisa y vuelan; no tengo duda de que he perdido tiempo en mi vida y me arrepiento de ello. Pero no estoy dispuesto a perder más tiempo, a pesar de lo cual, con toda probabilidad perderé aún tiempo. Gracias al Señor ya no sueño con éxitos en mi actividad personal, ni fama, ni dominio, excepto sobre mí mismo, ni riquezas que no sean espirituales, ni erudición, aunque sí la sabiduría que regala el Señor y que se muestra, según el apóstol Santiago, en la conducta.

Mi anhelo es vivir en la presencia del Señor; como supongo que el de todo creyente en Cristo. ¡Cómo lamento y me arrepiento de todas las cosas que he hecho mal! porque ofendí al Señor, dañé al prójimo y detuvieron mi crecimiento, incluso me deterioraron; pero no voy a permitir quedarme atado al pasado negativo; el Señor ha resucitado y el poder de su resurrección me libera de esa atadura, y me permite nacer de nuevo y mantenerme en esa vida nueva, sin retorno, como la mariposa que dejo de ser gusano.

Es fascinante saber por la Palabra poderlo creer que el Señor obra en mí, por encima de mis empeños voluntaristas o de mis negligencias. Por otro lado es fácil distraerse haciendo sin parar,  hablando en exceso o informándose hasta la saciedad. Mejor escoger el camino de María que el de su hermana Marta, mejor practicar la exhortación de Santiago capítulo 3, de no ser muchos los maestros que ser juzgados por es exceso de palabras, mejor no querer saber más que a Cristo y este crucificado que acumular datos sin ton ni son.

Si eres tan amable lector y has llegado a este punto te pido que ores por el cambio que el Señor está obrando en mí; ora, por favor, para que el enemigo no consiga desviarme de este camino. Gracias.