Versículo de la Palabra de Dios

VERSÍCULO DE LA PALABRA DE DIOS:
"A los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" Jn 1, 12
La identidad del cristiano: SOY HIJO DE DIOS

"Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer." (Jn 15, 15)
Otro rasgo del cristiano: SOY AMIGO DE CRISTO

"Justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;" (Rm 5, 1) Un tercer rasgo del cristiano: HE SIDO JUSTIFICADO

martes, 18 de enero de 2011

¡Gracias a la VIDA! que me ha dado tanto

Cuando era niño, y aún más tarde, no imaginaba que fuera a tener la facilidad de que disponemos para expresarnos, para comunicarnos, para informarnos ... tal y como nos permite la www (world wide web = la ancha telaraña del mundo). No tengo la menor duda de que más allá de aquellos que han contribuido a este fenómeno de la w.w.w., es Dios quien nos ha proporcionado estas herramientas, por medio de esas personas a las que les dio esta creatividad y de tantas otras que en una carrera desenfrenada lo siguen desarrollando día a día.

Por esto mi oración es ¡Gracias a la Vida! que me ha dado tanto; por supuesto que lo extraigo de una canción mayoritariamente conocida, con la convicción personal de que la VIDA es JESUCRISTO, "por quien todas las cosas fueron hechas, y sin él, nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. (Juan 1, 3) y así mismo lo  confirma (Colosenses 1, 16) "Porque en Él (Jesucristo) fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles, ...todo fue creado por medio de él y para él."


¿No es éste suficiente motivo para conocer y usar esta herramienta al servicio del Reinado de Dios? Ésta quiero que sea mi motivación para estar en este ágora, en esta plaza pública, de la aldea global en que se ha convertido nuestro mundo. Ahora menos que nunca podemos excusarnos de cumplir el mandato: "...id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;" (Mateo 28, 19) (RV).